Un joven egresado de la EPET N°12 de San Martín de los Andes se convirtió en protagonista de un innovador desarrollo tecnológico que busca mejorar la calidad de vida de personas que sufrieron accidentes cerebrovasculares (ACV). Se trata de Pedro Martínez Viademonte, de 25 años, estudiante de Ingeniería Biomédica en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), quien participó en la creación de un videojuego de realidad virtual diseñado para rehabilitar la motricidad fina de las manos.
El proyecto, denominado «Hand Solo», fue desarrollado en el Laboratorio de Fisiología de la Acción de la UNSAM y combina neurociencia, ingeniería y realidad virtual. Dentro del juego, los usuarios deben esquivar meteoritos mediante movimientos específicos de los dedos, transformando ejercicios de rehabilitación en una experiencia interactiva y entretenida. El objetivo es que los pacientes recuperen capacidades motoras perdidas sin sentir que están realizando una terapia convencional.
Martínez Viademonte tuvo un rol central en la programación del videojuego, que actualmente se encuentra avanzando hacia sus primeras validaciones clínicas. El desarrollo recibió recientemente un importante impulso internacional al ser seleccionado entre más de 500 proyectos para obtener una beca de 90 mil dólares del programa Unity for Humanity Grant 2026, siendo uno de los diez ganadores a nivel mundial y el único de América Latina.


La repercusión del proyecto llevó al joven neuquino y a la investigadora Valeria Della Maggiore, directora del laboratorio, a presentar la iniciativa en el programa televisivo «Otro Día Perdido», conducido por el periodista y empresario Mario Pergolini. Allí mostraron cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta concreta para la rehabilitación de pacientes neurológicos.
Pedro se recibió como técnico electromecánico en la EPET N°12 en 2019 y destaca que la formación técnica recibida en San Martín de los Andes fue clave para afrontar los desafíos universitarios. Mientras avanza en su carrera, mantiene un objetivo claro: regresar algún día a Neuquén para desarrollar investigación científica y tecnológica en la región. «Hay que federalizar el conocimiento y que no sea algo exclusivo de Buenos Aires», afirmó.




















