El atleta Rodolfo Morales, oriundo de Junín de los Andes, participó de la Stanley Marathon, la maratón de 42 kilómetros que se corre en las Islas Malvinas y es considerada la carrera más austral del mundo. El corredor fue el único representante de la provincia del Neuquén en la competencia.
En diálogo con Radio Nacional, Morales relató que la experiencia tuvo un fuerte significado personal. El atleta es exmilitar del Ejército Argentino y durante el conflicto de 1982 estuvo destinado en Río Gallegos, dentro del Teatro de Operaciones del Atlántico Sur.
“Las sensaciones son muchas. Yo estuve destinado en el año 82 con el conflicto del Atlántico Sur en Río Gallegos. Venir a correr un maratón a este lugar tan caro para los sentimientos de nuestra Argentina es algo que me llega al alma”, expresó.

Un viaje impulsado por sus hijos
La posibilidad de participar de la maratón surgió a partir de un incentivo familiar. Morales contó que fueron sus hijos quienes lo motivaron a viajar y competir en la carrera.
“Esto fue un incentivo de mis hijos. A uno de ellos le llegó la información de esta carrera y me empezaron a empujar para que viniera, porque sabían que Malvinas forma parte de mi historia”, explicó.
El viaje hasta las islas fue largo y exigente. El atleta aseguró que debió afrontar todos los gastos con recursos propios, ya que no cuenta con patrocinadores.
“No tengo sponsor, me tuve que bancar todo solo. El viaje fue muy largo porque lo hice por tierra. Salí de Junín de los Andes y fui bajando por toda la Patagonia hasta Punta Arenas, en Chile, desde donde tomé el avión”, contó.
Morales explicó que realizó paradas en Comodoro Rivadavia, Piedra Buena y Punta Arenas antes de tomar el vuelo hacia las islas.
El primer argentino en cruzar la meta
A pesar del desgaste del viaje y de la falta de tiempo para preparar la carrera en el lugar, el corredor neuquino tuvo una destacada actuación.
“Yo tengo 63 años. De los argentinos fui el primero en llegar a la meta, así que estoy orgulloso”, afirmó.

El atleta destacó además el nivel de los competidores y mencionó el triunfo de la argentina Candela, de Pinamar, en la categoría femenina.
“Fuimos tirando juntos un tiempo, pero tiene un paso impresionante y la dejé ir porque yo me iba a fundir”, relató.
La emoción de estar en las islas
Durante su estadía, Morales recorrió distintos puntos históricos vinculados a la guerra de 1982. Entre ellos, posiciones de combate cercanas a Puerto Argentino y el cementerio de Darwin, donde descansan los soldados argentinos caídos en el conflicto.
“Hoy vamos a ir al cementerio de Darwin a saludar a los héroes caídos. Yo soy argentino y creo que todos los argentinos llevamos ese sentimiento”, señaló.
El atleta también describió cómo es el ambiente en las islas y la presencia permanente de fuerzas militares británicas.
“Acá hay una base militar británica muy grande. Incluso corrió mucha gente del ejército inglés”, comentó.
Morales señaló además que entre los isleños persiste una fuerte identidad británica.
“Acá el tema Malvinas molesta. No les gusta que se diga Malvinas ni que se usen los colores celeste y blanco”, relató.
Aun así, aseguró que durante su estadía no tuvo situaciones de conflicto y que se manejó con respeto.
“Esto es Argentina”
Para Morales, la experiencia de correr en Malvinas tiene un significado que excede lo deportivo. El atleta aseguró que estar en las islas le generó emociones profundas vinculadas a su historia personal y a la memoria colectiva del país.
“Esto es Argentina, aunque esté usurpado”, afirmó. Y agregó: “Venir a correr acá es algo que me llega al alma”.























